Por Facundo Arzamendia*
Este 7 de junio se celebra en Argentina el día de las y los periodistas en conmemoración de la fundación -en 1810 y por parte de Mariano Moreno- de la Gaceta de Buenos Aires, el primer periódico del país.
Han pasado más de dos siglos desde aquel hecho histórico y el mapa de medios de la Argentina se ha diversificado, multiplicado y, por supuesto, concentrado en pocas manos. No sólo crecieron las amenazas al ejercicio de la profesión, la difusión de los discursos de odio y ataques en las redes, sino que las condiciones laborales de las y los trabajadores de prensa no están exentas de las afrentas que sufre la clase trabajadora en su conjunto. La pandemia también dejó sus consecuencias en una profesión en la que muchos pasaron a trabajar desde sus casas.

Desde el 9 de marzo y por un fallo de la sala 7 a cargo de la jueza Carambia, el Ministerio de Trabajo llevó a cabo la intervención de la Federación de Trabajadores de Prensa de Argentina (FATPREN). La Federación estaba dirigida desde marzo del 2019 por Carla Gaudensi, periodista de la agencia estatal de noticias TELAM y referente sindical en SIPreBA (Sindicato de Prensa de Buenos Aires). Desde Lanzallamas hablamos con Carla para analizar la situación laboral de la prensa y la comunicación en el marco de un nuevo día del periodista en el país.
¿A qué viene esta intervención en FATPREN?
Va en contra de la decisión de los sindicatos mayoritariamente adheridos a la Federación. La jueza decidió hacer lugar a la petición que habían hecho de impugnar el Congreso electoral. Lo hace sin pedir absolutamente nada. Para nosotros tiene claramente una intencionalidad, sabemos que la jueza fue además nombrada durante el macrismo. Creemos que tiene que ver con parte de la persecución que tenemos los trabajadores y trabajadoras. Muchos de nosotros fuimos luchadores fervorosos en contra de las políticas del macrismo. En mi caso estoy en la agencia Télam, que sufrimos la brutal cantidad de 357 despidos que enfrentamos y logramos revertir. Eso con la justicia, con la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo nos llevó a una instancia en la que estuvimos bastante presentes…incluso acampamos ahí. Así que creemos que este fallo de la sala 7 de la Jueza Carambia es realmente bochornoso.
Todos los sindicatos mayoritariamente adheridos a la Federación estamos muy preocupados por la intromisión de la justicia en la vida institucional de un sindicato, una Federación en este caso. La Federación jamás había estado intervenida en democracia. Sí durante la dictadura militar, pero es la primera vez que se la interviene en democracia.
Al momento de asumir en FATPREN hablabas de realizar un relevamiento de la situación de las mujeres en los medios de comunicación y empresas periodísticas ¿Se pudo avanzar al respecto?
Tenemos algunos relevamientos que fueron locales y no hemos podido hacer el nacional. Nos gustaría plasmar todo eso que tenemos en distintos sindicatos adheridos a la Federación. Algunos no lo pudieron hacer y es por eso que no pudimos completar el mapa nacional. Creo que también responde a la pandemia, que también nosotras estuvimos más sobrecargadas de actividades. Esto que desde el feminismo, desde las organizaciones feministas se venía diciendo que las mujeres en general, incluso en la vida política, nos cuesta mucho más tener participación ¿Por qué? Porque además nos hacemos cargo de las tareas, del cuidado de nuestro trabajo y además de la actividad política. Eso llevó a que estuviéramos muy sobrecargadas en este contexto
¿Cómo afectó a las y los periodistas los cuatro años del gobierno de Mauricio Macri?
Nosotros relevamos nivel nacional la cantidad de pérdida de fuentes de trabajo que tuvimos: más de 4500 puestos en una actividad que ya de por si no es muy grande. Para nosotros eso fue muy brutal porque no solamente vino acompañado de despidos, sino que también de cierre de medios. Se acortaran voces en el mapa de medios y también trajo aparejado una pérdida de poder adquisitivo. Hemos perdido con la inflación muchísimo en esos años del macrismo. Además tuvimos algo muy direccionado en contra de quienes trabajamos en los medios públicos con despidos y paritarias cero.
Al tener muchos compañeros que se quedaron sin su fuente de trabajo se acrecentó el trabajo de “haceme una colaboración”. Algo mal llamado freelance, que fomentó mucho la precarización. Toda esta situación que nos dejó principalmente el macrismo en la pandemia se siguió profundizando porque, si bien hemos podido avanzar en organización, obviamente no podemos terminar de recuperar todo lo que hemos perdido.
¿Se ha podido realizar un relevamiento en donde se pueda conocer cuál es la condición laboral de estos 4500 colegas que se quedaron sin trabajo?
No tenemos el número exacto pero sí sabemos por lo que vamos relevando de cada sindicato es que todo se recuperó. Los compañeros se reinsertaron laboralmente, pero como trabajo precarizado o tal vez en algún medio autogestivo, comunitario popular. En general han vuelto a tener trabajo en este contexto en estos dos años, pero de manera precarizada. Hay una parte que va para los medios autogestivos y hay otra parte que vuelve a los medios tradicionales pero precarizados. Ya no ingresan como trabajadores de planta permanente o de la planta asalariada si se quiere. Entran como trabajo precarizado.
Hablabas de la lucha de TELAM. ¿Por qué es tan importante la defensa de los medios públicos?
A nosotros nos despidieron la mitad de la planta permanente de la Agencia. O sea intentaron despedir eso. Nosotros lo revertimos con la lucha. Con la pelea que dimos, contamos con el acompañamiento de la sociedad, de los movimientos sociales, de los políticos, de los sindicatos. Eso fue posible revertirlo también con una presión muy fuerte. Con una estrategia como te decía antes judicial. Macri cambio jueces, hizo toda una reestructuraciones para tratar de que eso no se revirtiera y aun así lo logramos revertir.
Los medios públicos cumplen un rol fundamental. En general, también se da con los medios autogestivos comunitarios y populares, tienen agendas distintas que los medios comerciales o tradicionales muchas veces no tiene. ¿Qué pasa con sus trabajadores? En general tenemos un nivel de organización que podemos incidir en la conformación de esos contenidos ¿En los medios tradicionales qué pasa? La línea editorial la pone el dueño del medio privado. En un medio público o medio cooperativo, comunitario y populares la agenda muchas veces surge también de la propuesta de sus trabajadores.
Justo mencionas la importancia de quienes trabajan en medios comunitarios y autogestivos. ¿Cuál es la situación en este sector?
Las organizaciones sindicales tiene una forma muy tradicional de entender que el trabajador asalariado bajo convenio es el que representa, entonces en general en las organizaciones primero se tuvo que dar un debate para entender que la comunicación y los comunicadores estábamos adoptando otra forma de ejercer nuestra profesión. En ese sentido hubo muchos sindicatos que hoy ya los tenemos incorporado en nuestros estatutos. Hay que hacer una modificación de los estatutos de los sindicatos, algo que no es muy sencillo, pero tiene que ver con entender que somos todos trabajadores en situaciones diversas y con realidades diferentes. Los sindicatos tenemos que tener una política que represente a quienes están bajo relación de dependencia en un medio tradicional o un medio público y quienes están bajo la autogestión.
En este contexto hay varias cosas: en primer lugar, una gran pelea que se tiene es que desde el Estado tienen que existir políticas para que esos medios puedan ser sustentables. Para que esos medios puedan ser también competitivos. Entonces para eso ¿qué se necesita? Políticas de estado. Esto significa la democratización de la pauta oficial. No solamente nacional sino también a niveles provinciales y municipales. ¿Por qué? Los medios hoy autogestivos comunitarios y populares no reciben la cantidad de pautas que necesitarían para poder incluso hasta para pagar salarios de convenio. ¿Por qué sirve también que estemos todos juntos en un sindicato? Porque pelear por las paritarias de quienes estamos en relación de dependencia implica que también podamos discutir que el salario de quienes trabajan en esos medios sea el mismo.
Mencionabas que desde el inicio de la pandemia se agudizó la precarización ¿Qué otros cambios notas?
Cambió toda la relación que había en el trabajo. Creo que estamos en un proceso de reacomodamiento de retornar a la presencialidad donde también te encontrás con ciertas resistencias. Es importante estar en el lugar del trabajo por muchas cosas, no solo porque fomenta los lazos de solidaridad, de compañerismo, sino porque genera mayor calidad periodística porque lo bueno que tenía una redacción era que al estar todos ahí había más articulación. Estar en el lugar de trabajo con tus compañeros genera que algo que a vos te está pasando lo naturalizas. Una cuestión de trabajo o incluso hasta de abuso laboral de parte de un jefe, uno al estar solo lo naturaliza. Tal vez estando en la redacción uno dice “No, che, esto no” y ahí se da todo un entramado entre los trabajadores que permiten llevar adelante ciertos reclamos.
Además de que trabajar en casa te implica no cortar nunca porque cualquiera te escribe a cualquier hora. Además de que también va generando vínculos, y esto ya me voy a otro plano, también genera vínculos sociales de mayor aislamiento. Y eso es lo que nosotros tenemos que romper. Ya lo decía Rodolfo Walsh: “Hay que romper el aislamiento”
Facundo Nahuel Arzamendia. Periodista y Licenciado en Comunicación Social. Magister en Comunicación institucional y política. Tw: @arzafacu
Foto: radiografica.org.ar