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Con el brazo guerrillero y el corazón de arrabal

Por Facundo Arzamendia*

Cuando nos pregunten donde estábamos el 25 de noviembre del 2020, todos nos acordaremos. Es uno de esos momentos que marcan la historia del país y de la memoria popular.

La figura de Diego Armando Maradona siempre ha estado rodeada de luces y de miserias. Amado y criticado. ¿Por qué es tan difícil encontrar un consenso? Hagamos un repaso.

Maradona nació el 30 de octubre de 1960 en el Hospital Evita de Lanús. El quinto hijo de ocho hermanos. El primer varón de una familia sencilla. Se crió en Villa Fiorito. En más de una ocasión contó como su madre fingía dolores estomacales para que no se diera cuenta de que no había comida para todos. Cuando en Argentinos Jrs le ofrecieron su primer contrato, él pidió una casa para su familia y el club le consiguió un departamento en el barrio de La Paternal. A sus 15 años, se cargó las necesidades familiares sobre sus espaldas.

“Jugué al futbol para comprarle una casa a mis viejos y que no tengan que volver a Fiorito” Para Maradona evitar volver a Fiorito no es renegar de su origen. No volver a Fiorito implicaba que a su familia jamás le falte nada. Pero no solo se preocupaba por su familia. Siempre estuvo presente para colaborar con causas solidarias.

“NÁPOLES, LA ALCANTARILLA DE ITALIA”

Nápoles tenía muchos parecidos con su Fiorito natal. El sur de Italia siempre fue discriminado por el norte rico. Tras su llegada al futbol italiano, vivió en carne propia los ataques racistas y carteles de desprecio por parte de las hinchadas cada vez que debían jugar con algún club del norte del país. “Estaba la sensación de que el sur no le podía ganar al norte. Fuimos a jugar a Torino contra la Juve y le metimos seis

En 1984, el padre de un niño enfermo propuso al Napoli organizar un partido benéfico para recaudar fondos para la operación que precisaba su hijo y que la familia no podía afrontar. El club napolitano no quiso hacerse cargo del asunto, pero el problema llegó a oídos de Maradona. No dudó en participar a pesar de no contar con la autorización de Corrado Ferlaino, presidente del club. El Stadio Comunale di Acerra contaba con capacidad para 5mil personas, pero hubo más de 12 mil espectadores. Se necesitaban 20 millones de liras y Diego aportó 15 millones. El resto se completó con la recaudación. El partido se jugó en un campo de juego totalmente embarrado. Diego se tomó el partido muy en serio. El combinado napolitano le gano 4-0 a Acerrana, el rival dueño de casa.

«SOY DE IZQUIERDA DE PIES Y DE CABEZA«

En el mundial de Mexico ´86 se jugó el partido más geopolítico de la historia del fútbol. Argentina enfrentaba a la Inglaterra de Margaret Thatcher apenas cuatro años después de haber acabado la guerra de Malvinas. El 22 de junio de 1986 se jugaron los 90 minutos que mejor describen a Maradona. Su primer gol fue más rápido que la vista humana, o que la vista del árbitro. Quisieron impugnar el milagro, pero el réferi no había visto nada. Luego sigue “el gol del siglo”, que reunió a los más grandes gambeteadores del fútbol en una sola acción. En solo 50 metros, con una carrera alucinante, pasó a la mitad de la selección de Inglaterra y gambeteó al portero Shilton antes de enviar el balón a la red y a la selección a los cuartos de final del Mundial. En el mismo partido, dios y diablo, marcaron los dos goles más famosos de la historia del fútbol. Se lo tomó como una revancha, fue su pequeña ofrenda a aquellos que cayeron en las islas: «Fue nuestra forma de recuperar ‘Las Malvinas’», escribió en su autobiografía del 2000. No se recuperaron las Malvinas (aún) pero sirvió para mostrarle al mundo que seguiremos dando batalla.

El primer contacto de Maradona con uno los líderes latinoamericanos, fue cuando conoció a Fidel Castro el 28 de julio de 1987. Diego viajó a La Habana para recibir el premio al Mejor Deportista Latinoamericano 1986 de la agencia Prensa Latina. El líder cubano le regalo su gorra autografiada y Diego le regaló una camiseta argentina con el 10 en la espalda. Este encuentro fue el inicio de una gran relación que perduró hasta los últimos días del mandatario cubano.

En marzo de 2005 viajo a Venezuela para reunirse con el entonces presidente Hugo Chávez. «A mí me gustan las mujeres, pero salí enamorado de Chávez, porque yo conocí a Fidel Castro y a Muamar Kadhafi, y hoy conozco a un gigante como Chávez (…) Hoy terminé de comprometerme con la revolución de Chávez«. Ese encuentro sirvió para que meses después se sume al tren del ALBA junto a Adolfo Pérez Esquivel, las Madres de Plaza de Mayo, Emir Kusturika y Evo Morales con rumbo a la Cumbre de los Pueblos. “Los argentinos tenemos dignidad, echemos a Bush” fueron las palabras de Maradona quien se encontraba en el escenario principal junto a Chávez y Evo Morales. Fue un evento que rechazó la IV Cumbre de las Américas que se realizó el 4 y 5 de noviembre en Buenos Aires, con la presencia de Bush. El mandatario yankee buscaba imponer el ALCA en la región y romper el eje progresista que se venía fortaleciendo por aquellos años.

LAS ADICCIONES Y SU MACHISMO

Su muerte precisamente un 25 de noviembre, en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, hace que no pasen desapercibidas las múltiples denuncias por agresiones en las que estuvo involucrado.

En el 2014 su ex pareja, Rocío Oliva denunció mediáticamente ser golpeada por Maradona. Incluso circuló un video donde se pueden ver los hechos. «No soy un pegador, pero era para arrancarle la cabeza» declaro al poco tiempo. Ya en el 2019, su ex esposa, Claudia Villafañe lo denunció por violencia psicológica. Esto se suma a la cantidad de casos de mujeres, menores de edad, que manifestaron haber tenido relaciones sexuales con él.

De todas estas relaciones, Diego ha tenido 11 hijos. No todos están reconocidos. Cada caso transita su propia particularidad. La última hija a la cual Maradona reconoció es Jana. Cuando fue consultada sobre la vida privada de su papá, contesto: “Sé que hay muchas actitudes reprochables y que tuvo errores, incluso conmigo, pero estos últimos años estuvo remendándolos

Diego es el responsable de sus propios actos. Esto hay que dejarlo bien en claro. No se busca en estas líneas justificar su accionar. No es el único y ese es el gran problema de fondo. En un mundo donde los futbolistas son vendidos como “ejemplo de lo que se puede ser” y de lo que es “triunfar”, Maradona es el producto de un futbol machista y misógino. Es el resultado de un ambiente en el cual, en pleno siglo XXI, los jugadores temen hacer referencias a opiniones que se alejen de las normas a las cuales se espera que respondan. Hay miedo de ser homosexual, de izquierda, de reconocer una adicción con las drogas o el alcohol.

En el 2017, Diego reconoció haber consumido drogas en su paso por el Barcelona, cuando tenía 24 años. Pero fue recién el 17 de marzo de 1991, tras un partido entre el Napoli y el Bari que da positivo por cocaína en un control antidopaje. El Comité de Disciplina de la Liga italiana lo suspendió por 15 meses. La misma pena le impuso la FIFA en 1994 tras dar positivo por efedrina en el control post partido entre Nigeria y Argentina del Mundial de Estados Unidos ´94.

LA ASOCIACIÓN INTERNACIONAL DE FUTBOLISTAS PROFESIONALES

Un año después, Maradona le canta retruco a la FIFA: funda junto a Eric Cantona la Asociación Internacional de Futbolistas Profesionales (AIFP), el 18 de septiembre de 1995 en Paris.

La AIFP pretendía que los jugadores tengan más voz en las decisiones del fútbol, que se destine a los jugadores un porcentaje de los millonarios contratos televisivos, y que se revisara el horario de los partidos que se jugaban al mediodía, afectando la salud de los jugadores. “Todos aquellos que se creen tan fuertes porque tienen poder, estarían perdidos si los jugadores tomáramos las riendas» así sentenciaba Maradona la idea del sindicato, haciéndole frente a los Blatter y a los Havelange.

El horario en el cual se jugaron los partidos durante los mundiales de México ´86 y EEUU ´94 habían sido un gran tema de debate y Maradona fue de los primeros en criticar a la FIFA por eso: «El problema más grave de los futbolistas en este Mundial será el de los horarios de los partidos, porque al mediodía el clima es infernal para realizar cualquier tipo de esfuerzos«.

El 27 de abril de 1997 se organizó un partido para dar por comienzo a la vida del sindicato. Claro que fue desautorizado por FIFA y marcó un gran acto de rebeldía ¿Quiénes participaron?

Menzo (Holanda) Berthold (Alemania) Grun (Bélgica) Blanc (Francia) Eusebio (España) Koeman (Holanda) Cruyff (Holanda) Karembeu (Francia) Cantona (Francia) Brolin (Suecia) Vialli (Italia) Boulic (Bosnia-Herzegovina) Mancini (Italia) Stoichkov (Bulgaria)

DT: Fontaine.

Navarro Montoya (Argentina) Higuita (Colombia) Del Solar (Peru) Branco (Brasil) Triki (Marruecos) Basualdo (Argentina) Ruggeri (Argentina) Mafla (Colombia) Silas (Brasil) Vidmar (Australia) Kanu (Nigeria) Maradona (Argentina) Wittl (Ghana) Elber (Brasil) Okolosi (Nigeria) DTs: Sócrates y Alfredo Di Stéfano

El sindicato no prosperó, pero marcó un antecedente. Las grandes figuras del momento enfrentaron a la maquinaria del futbol mundial.

Ya en 1997, Maradona vuelve a dar positivo en un control antidoping, esta vez vistiendo la camiseta de Boca. Esto significó el fin de su carrera como futbolista profesional. Lo tenía claro, Diego sabía que daba ventajas: “He jugado partidos con tres días sin dormir. Si la probas chau. ¿Sabes que jugador hubiera sido si te dormía esos tres días?”. Dio ventajas durante toda su carrera, y, aun así, fue el mejor en lo suyo.

«LA ÚLTIMA GAMBETA»

La máquina del dinero obliga a que el show siga y “si sos bueno te cubrimos, sino vas a descarte”. Hace unos días el jugador de Temperley, Di Lorenzo señaló: «Hoy te da positivo un control porque te fumaste un porro un fin de semana y no conseguís club, pero cagaste a palos a tu señora y le bajaste tres dientes y te mandan a tu casa un mes, te guardan un poco y podés volver a jugar. Es un ambiente muy machista y muy conservador. Tenemos que cambiarlo».

Son justamente sus palabras finales las que nos dan esperanzas. Porque es una muestra de rebeldía a un sistema armado para desplazar a todo aquel que no se amolde. El Diego era de esos, de los que no se amoldaba, pero también de los que se equivocaba y no está mal señalarlo.

Posiblemente sea toda esta enumeración de virtudes y defectos que lo hacen tan querido. En sus virtudes proyectamos nuestros deseos, nuestros anhelos, nuestros sueños. “Nos dio alegrías cuando no tenía para comer” es una de las frases escuchada durante su velorio. Es muy fuerte escuchar frases como estas. A pesar de vivir momentos de profunda crisis económica y social, el Diego con sus gambetas y su futbol nos hizo sonreír. Y en sus defectos sentimos que es uno más de nosotros. Podría haberse olvidado de sus orígenes, pero eligió tomar partida. Los que señalan que fue “cambiante” buscan ocultar que siempre estuvo de este lado de la mecha, enfrentando al poder. Eso te lo cobran, en efectivo y él pagó. Hasta sus últimos días se la jugó. Militó el impuesto a las grandes fortunas, porque sabía que solo de esa forma se podía ayudar a los que menos tienen y enfrentar la crisis generada por esta pandemia. El pueblo no olvida a quien no lo traiciona y el Diego nunca traicionó.

*Facundo Arzamendia. Licenciado en Comunicación Social. Periodista de Córdoba. Tw: @ArzaFacu IG: @facu.nomade

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